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Plagas y enfermedades8 min de lectura

Cómo detectar y controlar los pulgones en el jardín

Los pulgones pueden aparecer casi de la noche a la mañana y congregarse en los brotes tiernos de rosales, hortalizas, hierbas y muchas otras plantas del jardín. Su presencia no siempre es motivo de alarma: una pequeña colonia puede desaparecer cuando la encuentran mariquitas, crisopas y aves. La clave está en detectar los cambios a tiempo, distinguir los pulgones de otros visitantes del jardín y elegir la respuesta menos perjudicial. Con revisiones periódicas y un entorno acogedor para los insectos beneficiosos, puedes proteger las plantas vulnerables sin convertir cada imperfección en una batalla.

Cómo detectar y controlar los pulgones en el jardín

Examina de cerca los brotes tiernos

Los pulgones son insectos pequeños, de cuerpo blando y a menudo con forma de pera, que se congregan en las zonas donde las plantas crecen con más vigor. Búscalos en los tallos jóvenes, alrededor de los capullos y debajo de las hojas nuevas. Según la especie, pueden ser verdes, negros, amarillos, rosados o grises, por lo que el color por sí solo no permite identificarlos con seguridad. Muchos tienen dos pequeñas estructuras tubulares que sobresalen de la parte posterior del cuerpo, aunque quizá necesites una lupa para verlas. Algunos adultos desarrollan alas y se desplazan a otras plantas. Incorpora la inspección a tu rutina habitual de riego o cosecha. Da la vuelta a varias hojas en lugar de observar solo la parte superior de la planta y revisa los brotes tiernos, de los que los pulgones se alimentan con más facilidad. Unos pocos insectos dispersos entre hojas y tallos sanos invitan a seguir observando, pero no necesariamente a tratar la planta de inmediato.

Pulgones verdes agrupados en un tallo joven de rosal.
Pulgones verdes agrupados en un tallo joven de rosal.

Interpreta las señales en hojas y tallos

Los pulgones se alimentan extrayendo savia de las plantas. Cuando se concentran en los brotes nuevos, pueden hacer que las hojas se enrollen, se arruguen o se deformen y que los capullos no se abran bien. Como varios problemas pueden causar síntomas parecidos, busca los insectos antes de concluir que los pulgones son los responsables. Los daños antiguos pueden seguir siendo visibles después de que la colonia haya desaparecido, así que comprueba si los brotes nuevos siguen afectados. Otra pista es la melaza, una sustancia pegajosa que los pulgones excretan sobre las hojas y las superficies que quedan debajo. Sobre este residuo puede crecer un hongo oscuro llamado negrilla, que reduce la luz que reciben las hojas y hace que la planta parezca más sucia de lo que está. Las hormigas que suben por los tallos también pueden indicar la presencia de insectos productores de melaza, aunque por sí solas no confirman una infestación de pulgones.

Hojas enrolladas con pulgones y una capa brillante de melaza.
Hojas enrolladas con pulgones y una capa brillante de melaza.

Decide si la planta necesita ayuda

Los pulgones se reproducen rápidamente, pero su número también puede disminuir cuando cambia el clima o llegan sus depredadores. Antes de intervenir, ten en cuenta el estado de la planta y la ubicación de la colonia. Un arbusto ya establecido puede tolerar sin dificultad unos cuantos pulgones, mientras que una plántula, un ejemplar recién plantado o un cultivo con brotes deformados pueden beneficiarse de una atención rápida. Vuelve a revisar la planta durante los días siguientes para ver si la colonia aumenta y si las hojas nuevas salen con normalidad. Busca también insectos beneficiosos entre los pulgones. Si los depredadores ya se están alimentando y la planta crece bien, dales tiempo para actuar. Si los daños aumentan, empieza con una medida física localizada en lugar de tratar todo el jardín.

Una persona levanta una hoja de judía para inspeccionarla.
Una persona levanta una hoja de judía para inspeccionarla.

Haz espacio para los insectos beneficiosos

Las mariquitas, las larvas de crisopa, las larvas de sírfido y las diminutas avispas parasitoides se cuentan entre los enemigos naturales de los pulgones. Sus crías pueden tener un aspecto poco familiar: las larvas de mariquita suelen ser alargadas y activas, mientras que algunas larvas de sírfido se parecen a pequeñas babosas sin patas. Las avispas parasitoides pueden dejar pulgones hinchados y de color beige o marrón, conocidos como momias. Aprender a reconocer estas señales te ayudará a no eliminar insectos útiles junto con las plagas. Procura que haya una sucesión de flores pequeñas para los insectos beneficiosos adultos, usando plantas adecuadas para tu clima y el lugar. El eneldo, el cilantro, el aliso marítimo y las hierbas en flor pueden ser opciones atractivas donde las condiciones lo permitan. Deja que algunas hierbas florezcan entre las hortalizas o bordea un camino con una franja informal de flores. Esta combinación de plantas aporta suavidad al jardín y ofrece néctar y polen cerca de las plantas propensas a los pulgones.

Una larva de mariquita entre pulgones sobre un tallo.
Una larva de mariquita entre pulgones sobre un tallo.

Desprende las colonias con agua

En muchas plantas resistentes, un chorro de agua dirigido es una buena primera medida. Apúntalo al envés de las hojas y a los brotes donde se agrupan los pulgones, sujetando los tallos delicados con la mano libre si es necesario. La idea es desprender los insectos sin arrancar hojas ni dañar los capullos. En plantas pequeñas, un pulverizador de mano puede darte más control que una manguera. Revisa de nuevo la planta al cabo de uno o dos días y repite la operación si los pulgones siguen aumentando. Hazlo lo bastante temprano para que el follaje pueda secarse durante el día, sobre todo en plantas propensas a enfermedades foliares. Evita un chorro fuerte sobre plántulas o flores delicadas; un enjuague más suave o retirarlos a mano puede ser más seguro.

Una persona enjuaga una planta con un chorro suave de agua.
Una persona enjuaga una planta con un chorro suave de agua.

Retira los brotes más afectados

Cuando los pulgones se concentran en unos pocos brotes, la poda puede eliminar rápidamente gran parte de la colonia. Corta las puntas muy deformadas o las hojas muy infestadas, procurando no retirar más partes sanas de las que la planta pueda permitirse perder. Si la colonia es pequeña, también puedes retirar los pulgones o aplastarlos suavemente con los dedos protegidos por guantes. Pon el material retirado en una bolsa o deséchalo de otro modo lejos de las plantas susceptibles. Inspecciona el follaje cercano antes y después de podar. Si un brote alberga numerosas larvas de depredadores o momias de pulgón, puede ser más útil dejarlo que retirarlo. Limpia las herramientas de poda según corresponda a las plantas con las que estés trabajando y evita una poda intensa solo para mejorar el aspecto de una infestación leve.

Manos con guantes podan un brote de rosal cubierto de pulgones.
Manos con guantes podan un brote de rosal cubierto de pulgones.

Usa jabón con cuidado si las medidas más suaves no bastan

Si los pulgones siguen dañando una planta después de aplicar medidas físicas, una opción puede ser un jabón insecticida cuya etiqueta indique que es apto para esa planta y esa plaga. Actúa por contacto directo, por lo que la pulverización debe alcanzar los pulgones del envés de las hojas y de otros escondites. Sigue las indicaciones de la etiqueta sobre dilución, momento de aplicación, tratamientos repetidos y posibles restricciones para cultivos comestibles. Prueba primero en una zona pequeña si la etiqueta lo recomienda o si no sabes cómo reaccionará la planta. Evita pulverizar plantas estresadas o aplicar tratamientos cuando hace calor y hay sol intenso, pues esto puede aumentar el riesgo de dañar las hojas. El jabón también puede afectar a los insectos beneficiosos con los que entre en contacto, así que aplícalo solo en las zonas infestadas y evita rociar depredadores y polinizadores. Los detergentes domésticos no son equivalentes a los jabones insecticidas autorizados y pueden dañar el follaje.

Una persona pulveriza el envés de una hoja.
Una persona pulveriza el envés de una hoja.

Impide que las hormigas protejan la colonia

Algunas hormigas recogen la melaza de los pulgones y pueden protegerlos de sus depredadores. Si ves una hilera constante de hormigas que se desplazan entre el suelo y una colonia, limitar su acceso puede dar a los insectos beneficiosos más oportunidades de llegar a los pulgones. Primero, poda las ramas o plantas vecinas que formen puentes hacia el tallo o tronco afectado. En una planta leñosa adecuada, una barrera adhesiva colocada sobre una banda protectora alrededor del tronco puede interrumpir el paso de las hormigas. No apliques el material adhesivo directamente sobre la corteza y revisa la banda con regularidad para que no retenga humedad, dañe el tronco ni forme un puente para las hormigas al acumularse restos. Mantén las barreras fuera del alcance de niños, mascotas y fauna silvestre, y úsalas solo donde puedas vigilarlas de forma segura.

Hormigas cerca de una barrera adhesiva alrededor del tronco de un árbol.
Hormigas cerca de una barrera adhesiva alrededor del tronco de un árbol.

Cultiva un jardín que se recupere bien

Las plantas sanas suelen resistir una alimentación moderada de pulgones, así que céntrate en cuidados constantes en lugar de buscar un jardín completamente libre de plagas. Riega según las necesidades de cada planta, aplica acolchado donde convenga para conservar la humedad del suelo y evita el exceso de fertilizante nitrogenado, que puede estimular una abundancia de brotes tiernos atractivos para los pulgones. Deja suficiente espacio entre las plantas para inspeccionarlas y favorecer la circulación del aire, y elimina las malas hierbas que compitan con las plantas jóvenes. Coloca las plantas propensas a los pulgones que más te gustan donde puedas acceder a ellas fácilmente: rosales junto a un camino, por ejemplo, o hierbas y hortalizas cerca de la puerta de la cocina. Combínalas con plantas de flor en lugar de reunir todas las susceptibles en un bloque denso. Un jardín con formas variadas, floraciones en distintas épocas y caminos accesibles es agradable para pasar tiempo y facilita mucho mantener las pequeñas revisiones semanales que permiten detectar problemas a tiempo.

Un huerto junto a la casa con caminos, hortalizas y hierbas en flor.
Un huerto junto a la casa con caminos, hortalizas y hierbas en flor.
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